Con el
nombre de diseño se conoce hoy numerosas actividades creativas que influyen en
otros tantos campos de la vida y del quehacer cotidiano del hombre.
La
palabra diseño se ha atribuido a cualquier acto humano que connote “creación” o
incluso para nombrar algo trabajado en laboratorios como en la industria
genética, las drogas de diseño, la música de diseño, etcétera.
A
partir de la definición dada en clase: Diseño
es la actividad humana consciente, dedicada a la satisfacción de necesidades
y/o solución de problemas, mediante el uso de herramientas en un proceso que
implica conceptualización para producir un objeto. Considero que el diseño
es un proceso que responde a cuatro causas (Scott, 1976). La causa primera o
motivo es la necesidad humana a resolver dentro de un contexto determinado, es
importante considerar al contexto en el que está inmersa esa necesidad, ya que
no se debe entender como algo aislado sino como parte de un todo, en donde la
solución dada estará incluida dentro de ese todo.
La
segunda causa o formal, es la creación de una imagen de la forma que tendrá y
cómo resolverá o responderá a esa necesidad (previsualización).
La
tercer causa, la material, que también puede influir en la forma que tendrá. La
cuarta causa, la técnica, que está conformada por las herramientas, tecnologías
y técnicas mediante las cuales será realizada la solución.
Por lo
tanto, se puede decir que el diseño es una serie de ideas y acciones que se
desarrollan con orden, que deben cubrir su principio básico que es la función o
uso, y de la misma manera debe entenderse claramente su utilidad. Esto es, que
el resultado final debe designarse,
“darse a conocer a si mismo” (Zimmerman, 1998), entendiendo que debe ser
percibido, conocido y comprendido por el receptor.